Hoy en madrid es un dia de los que en mi tierra natal se llaman "plomizos".

Lo normal es que a nadie gusten. a mi tampoco, ya que no es un dia de los que salen en los cuentos como bambi (no el capitulo del incendio) los pajaros no cantan, el sol no irradia su fuerza, pero el cielo tiene ese color plomizo.

El color del cielo es hoy, un acicate para mi, una motivación, no me apetece pasear, no tengo ninguna tarea pendiente, es el dia ideal para seguir los sabios consejos de la manta de mi pequeño sofa, para miar como esta muriendo lentamente múnica planta y para en manos de morfeo comenzar un estado de pe- hibernación que me acompañara hasta el deshielo de mis neuronas encargadas de mi socialización.

Me levante tarde, tuve intencion de ver la TV pero gracias a mi fuerza lo consegui evitar (la tv mañanera es alienente) , desayune n cafe que hubiese mandado al hospital a Juan Valdes, y comence a leer unos textos prestados de un aspirante a escritor amigo,que busca mi aprobación.

Despues y tras ensayada la respuesta para cuando me preunte que tal su ensayo, me volvi a la cama a escuchar discos que tenia atrasados (mi interes por conocer nuevas cosas es mayor al tiempo que dedico a conocerlas, por lo que voy aumulando un retraso anacronico).

Son casi las 5 y llevo unos diez discos, tres capitulos de mi amigo y un ensayo de Revel que me tiene fascionado.

Ahora mismo no se lo que pasa fuera de mis muros, solo se que hoy popr fin han puesto la calefaccion y me siento bien con mis camisetas viejas y mis calcetines de cuadros.

Mi unico pensamiento actual es lo siguiente en escuchar, creo que como dia plomizo optare por Rufus Wainright el cual recomiendo efusivamente,mientras elijo que libro empezar para nunca terminar.

Lo realmente plomo del dia soy yo.

Un abrazo a todos y todos los dias son lo que uno haga con ellos